sábado, 21 de marzo de 2015

Murió el DOCTOR Nicanor Restrepo Santamaría

Por: Jorge Uribe Piedrahita
Comunicador Social /Organizacional
Periodista
Especialista en Mercadeo Gerencial
Docente Universitario
Líder Coach
El Doctor Nicanor Restrepo Santamaría 
Históricamente, el término "Doctor" se ha usado para referirse a quienes ocupan un cargo especial en las organizaciones: Presidentes, gerentes, directores y jefes; es típico ver en nuestra idiosincrasia a las secretarías con su fiebre de "doctoritis aguda", llamando a todo el que llega con corbata y bien peinado: "doctor". Técnicamente este vocablo está reservado para aquellos profesionales que avanza en estudios de posgrado hasta obtener el doctorado en diferentes campos de estudio, es decir, solo aquellos que hagan doctorados merecen ser llamados "doctor". Ni siquiera entre el gremio de abogados es válido llamarse así, porque ese título se suprimió de los cartones de grado hace más de 35 años, cuando por aquella época se expedía el título de "Doctor en Derecho" a los juristas y no en todas las universidades. 

Fue Gobernador de Antioquia y Presidente de
Suramericana
Sin embargo, es preciso decir que hay seres humanos que se ganan el título con galantería, haciendo uso de sus habilidades, porque han aportado al crecimiento y desarrollo de una nación; ese es el caso del Doctor Nicanor Restrepo Santamaría, a quien es imposible quitarle el "doctor" y dejarlo a secas. Restrepo se ganó con determinación ese título desde que en 1983, por encargo de Belisario Betancur, presidente de la época, asumió la dirección de la Gobernación de Antioquia; luego evidenció su apego por la paz, cuando en 1984 fue nombrado Alto Comisionado de Paz junto con un miembro de la Iglesia y de las Fuerzas Militares, con la misión de visitar las regiones más afectadas por la violencia, en el marco del Plan Nacional de Rehabilitación -PNR-. En ese mismo año, fue designado como miembro de la Comisión Nacional de Verificación que debía supervisar el cumplimiento de los Acuerdos de La Uribe; y a la par, ingresa al sector privado como Presidente de Suramericana. 

Algunas marcas del Grupo Empresarial Antioqueño -GEA-
Por aquella época se empieza a gestar el Sindicato Antioqueño, o como se conoce en la actualidad, Grupo Empresarial Antioqueño, que es el conglomerado de empresas colombianas compuestas por cerca de 125 compañías, la mayoría de ellas con sede administrativa en Antioquia. Don Nicanor Restrepo estuvo a la cabeza de este conjunto empresarial desde 1984, y fue el causante del aumento exponencial y el surgimiento de gigantescas compañías en la Nación y en poner en la mesa, el talante empresarial de los "paisas" y su capacidad e ingenio para multiplicar ventas. Y es que Restrepo Santamaría multiplicó por siete los ingresos del Grupo y lo consolidó como el más grande e importante de Colombia. En 1993, bajo su gestión, el Sindicato tuvo utilidades por 350 millones de dólares, por encima de los 200 millones de dólares del Grupo Santo Domingo y de los 115 millones de dólares del Grupo Sarmiento Ángulo. Una cifra cercana habla en 2004, cuando los ingresos en términos de equivalencia representaban el 7,1 del PIB del país.

Y es que pocas personas al morir, dejan un legado empresarial tan importante como lo hizo Nicanor, entre comentarios y lamentos se escucha y lee, cómo describen al hombre de Suramericana: Libre, analítico, coherente, firme, imaginativo, global, sensible, tolerante, justo, sencillo y generoso. Con fama de mal estudiante en la Universidad Nacional, donde no pudo con la Geometría Analítica; y por ello, se pasó de la Ingeniería Civil a la Administrativa. Era reconocido por su mal gusto con las corbatas, adicto al cigarrillo y con vocación de comediante.

Ese hombre, descrito en el libro "Los dueños de Chile" del periodista Ernesto Carmona Ulloa, como "El cuarto cacao"; cabeza de un grupo económico regional, localizado en Antioquia, constituido como sindicato y que nació para protegerse de los grandes; siempre se llamó así mismo "El mayordomo"; para dejar constancia de que era un simple administrador, pues el Sindicato nunca tuvo dueño, simplemente él era el director de la orquesta; entre estas empresas se tiene a Nutresa, Almacenes Éxito, Zenú, Galletas Noel, Cementos Argos, Coltabaco, Proleche, Bancolombia, Caribú, Fabricato, Tejicóndor y Acerías Paz del Río. Y no es falso asegurar, que Restrepo tuvo voz y voto en todas ellas. 

¿Cómo surgió el Grupo Empresarial Antioqueño?
De izquierda a derecha: Luis Carlos Sarmiento
Ángulo, Julio Mario Santodomingo, Jorge Londoño,
expresidente del Grupo Bancolombia y Carlos
Ardila Lulle.
Ante el pánico que generaba la llegada de empresas de otras regiones y extranjeras a Antioquia, para competir con muchas organizaciones que apenas surgían en la región; los dueños o directivos de estas compañías decidieron unirse y juntos crecieron y enfrentaron la alta competencia que representaban grupos como el de Ardila Lulle, Santo Domingo o Sarmiento Ángulo. A finales de los 70 llegaron a Antioquia y adquirieron a Coltejer, Postobón y Cervunión, que dejaron de ser propiedad paisa. El Banco Industrial Colombiano, hoy el más grande del país: Bancolombia; ya estaba en jaque; y por esta razón, en marzo de 1978, un grupo de empresarios antioqueños respaldaron el nacimiento del Sindicato. Una semana despúes, ese grupo, firmó un acta que tenía como propósito "DEFENDER LO PROPIO", "No hacer caso a las especulaciones capitalinas" y "No comer cuento de inversionistas". 

Ya al frente de Suramericana, Restrepo se alió con el Sindicato y permitió que la triada conformada por el sector cementerio, financiero y chocolatero, se soportara en el sector de seguros; y se convirtió Nicanor en el espíritu y el cerebro del Grupo Empresarial Antioqueño. Estuvo a la cabeza del Sindicato y de Suramericana, durante 20 años; y al 2004, es preciso declarar que el Grupo Nutresa, el Grupo Argos, el Grupo Sura y el Grupo Bancolombia; eran los abad de los alimentos, las finanzas, el cemento y los seguros en Latinoamérica. 

Nicanor, el hombre de la política... el gestor de paz
Apoyó los procesos de paz y comisiones en los gobiernos
de Belisario Betancur, César Gaviria Trujillo, Andrés Pastrana
Arango y Juan Manuel Santos Calderón.
Después de apoyar a Betancur durante su Gobierno, trabajó con César Gaviria Trujillo en la Comisión Asesora de Reinserción, para promover y canalizar el apoyo del sector empresarial a los procesos de reinserción de las guerrillas y reconciliación en los territorios.

En el 99, Andrés Pastrana Arango, presidente de la época; lo nombró como vocero del Gobierno Nacional en la Mesa Nacional de Diálogo; y fue por ese entonces y de la mano de otros empresarios, que promovió la creación de la Fundación Ideas para La Paz, un centro de pensamiento que ha apoyado las negociaciones y ha promovido iniciativas de paz. En el final de su vida, se distinguió como un gestor de la paz, consejero permanente del presidente Juan Manuel Santos Calderón, de quien fue buen amigo. A él le asesoró en el 2010 cuando comenzó a diseñar el proceso de paz de La Habana, que aspira a terminar para siempre con la discordia que existe entre Colombia y el grupo narcoterrorista de las FARC. 

Es sus últimos años de vida, se dedicó a la academia y hacer un doctorado en vida cotidiana. Se dedicó a su familia y hacer actividades que el tiempo y su vida empresarial nunca se lo permitió.

Ingeniero Administrador de la Facultad de Minas, Máster en Sociología, Doctor (Ph. D) en Sociología Política y Pos doctorado de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de Paris -EHESS. Ex presidente de las juntas directivas de Argos, Nutresa, Bancolombia, Inversura, Smurfit Kappa Cartón Colombia. Miembro de las juntas directivas de Sofasa, Almacenes Éxito, Conconcreto, Carvajal, Solla y Viviendas de Antioquia; Presidente del Consejo Superior de la Universidad EAFIT, miembro de la Sala de Dirección General de la Escuela de Ingeniería de Antioquia, Profesor Honorario de la Universidad Nacional, Presidente del Consejo Directivo de Proantioquia y Miembro de consejos directivos de diferentes fundaciones.
Nicanor Restrepo Santamaría, perteneció a la familia del
ex presidente Carlos E. Restrepo y del empresario
Nicanor Restrepo Restrepo.
El Doctor Nicanor Restrepo Santamaría, murió a los 73 años de edad, dejando un legado incalculable para las actuales y futuras generaciones de empresarios que verán en este prodigio de hombre, el capitán capaz de evidenciar el ingenio paisa y de ser un líder en el sector público y privado. Hasta siempre, DOCTOR NICANOR.

Amanecí con esta duda: ¿Qué está pasando en Venezuela?

Por: Jorge Uribe Piedrahita
Comunicador Social /Organizacional
Periodista
Especialista en Mercadeo Gerencial
Docente Universitario
Líder Coach


Si perdéis estos momentos de efervescencia y calor, si perdéis esta oportunidad única y feliz antes de 12 horas; seréis trataos como insurgentes. Mirad la cárcel y los grillos que os esperan. En las pasadas elecciones, ese pueblo perdió el momento del cambio.

En febrero de 2014, dediqué algunas líneas a la majestuosa inteligencia de Nicolás Maduro Moros, presidente "electo" de la República Bolivariana de Venezuela; que ascendió al poder por obra y gracia del espíritu de Hugo Rafael Chávez Frías, que creo, aún no ha descansado en paz. Ahora me tomo el atrevimiento de hablar de nuevo sobre Maduro, a quien cariñosamente llamo en mis momentos de efervecencia y calor: "Maburro"; pero no es por irrespetar a ese bello animal doméstico de la familia de los équidos. 
Chávez armó a muchos habitantes, generando
un movimiento paramilitar que tiene azotado al pueblo.

Han ocurrido tantos acontecimientos que me motivan a hablar sobre la hermana Patria, que no soporté el deseo de abrir mi libreta y empezar a esculcar entre amigos y conocidos la verdadera realidad de Venezuela. Por los medios, veo a un país polarizado que se viste de rojo o tricolor, para salir a las calles a defender su causa. Unos con Henrique Capriles y otros siguen adorando a la figura de Chávez, a través del abultado cuerpo de Nicolás. También veo que unos se quejan por la escasez de todo, por la pobreza en la que anda el país más rico de América por encima de los Estados Unidos; porque si tuviesen una administración gerencial óptima, seríamos vecinos, de nada más y nada menos, que la Dubái latinoamericana y la migración no sería hacia el norte del continente, sino que cogeríamos ruta hacia la Patria del fallecido músico y compositor Simón Díaz. 

El desabastecimiento es del 60%
Hablé con amigos que viven en el bello territorio venezolano, porque a nadie es mejor cuestionar que a quienes sienten en carne propia la situación de su país. Por eso, a ellos les pregunté: ¿Qué pasa en Venezuela? ¿Es verdad todo lo que acontece o es exageración de la prensa internacional? Y con gran tristeza tuve que leer quejas como "Tenemos el Gobierno que tenemos por gente que posee un "rancho" en la cabeza y hacen parte del 75% del país". En resumidas cuentas y apegándonos a las cifras: La inflación acumulada a lo que va de 2015, es del 72% y el desabastecimiento del 60. El salario mínimo es de 5.000 bolívares fuertes y la cesta básica de 35.000 mensual... la inseguridad se eleva al 80% "aquí matan más gente en un fin de semana que en una guerra en Medio Oriente", anotó Eduardo Oliver, un buen amigo del vecino país. 

Nicolás Maduro Moros fue el heredero del Chavismo
Continuando con los datos, hay una fuga de cerebros del 75%; Eduardo tiene tiene tres primos y un hermano que partieron de Venezuela "por la bestia de presidente que tenemos", por último y en palabras propias del venezolano "hay una Asamblea vendida y de rodillas a la mano de Cuba y Maduro". Y si que es delicado que la Asamblea dejen a Maduro gobernar con decretos hasta 2016, como decía mi abuela paterna: "Qué Dios nos coja con el rosario en la mano"; no hay nada más peligro para un pueblo que su líder mande por cuenta propia. 

Sin embargo, también me preocupa ver una manifestación chavista y notar que hay millones y "millonas" de ciudadanos que gritan a viva voz: "Obama, repil de suquit order"; entonces también seguí preguntándole a mis amigos qué pasa con esa gente: La respuesta se distorsiona y se enreda en el mundo de la rabia y el universo de la ironía, pero todos llegan a lo mismo: El facilismo; porque quienes lo siguen tienen desde comida y medicinas hasta favores especiales y regalías, poder, petrodólares y viajes. Y les creí, porque en los años mozos de nuestro inolvidable camarada Hugo, eran famosos los "favorcitos" que recibían Los Kirchner en Argentina, con Cristina y Néstor; Correa en Ecuador; Ortega en Nicaragua; Evo en Bolivia, los Castro en Cuba y otros tantos, que les gustaba mantenerse bajo perfil, pero que hoy guardan un silencio sepulcral ante el martirio que vive la oposición.

Pero bueno, sabemos que los de arriba, los que tienen acceso a Nicolás, Diosdado y demás; reciben las dádivas del madurismo chavista; pero yo me cuestiono, por qué la gente pobre de barrio... ese vulgo sufrido, también se apegan al mal llamado socialismo sembrado en esas tierras. Y ellos me aseveran que el pueblo no tiene dólares ni viajes, pero el pueblo venezolano desde inicios del siglo XX no fue formado para producir ni para buscar oportunidades. Los gobiernos lo dieron todo por décadas. En los años 40 con la migración de miles y luego de millones de europeos, asiáticos y africanos, los descendientes fueron criados con otros valores, y están los criollos puros de décadas y centenarios como los López, los Capriles, los Herrera, los Branger, los Mendoza... a quienes el Gobierno nunca les dio nada y llama, afanosamente, la "aristocracia".

La "ARISTOCRACIA" tenía sus propias tierras o negocios que fueron prosperando y que se convirtieron en motores de Venezuela. "Entonces ese pueblo que durante casi un siglo le ha "echao bolas" a este país... somos la oposición", agregó Oliver. Y son a quienes el chavismo odia; y al parecer en ese país donde era fácil ser alguien en la vida, estudiando y luego trabajando, ahora nada es fácil: Ni conseguir harina de maíz o papel higiénico. Viviendo como dice la bella canción de María Conchita Alonso "Entre la espada y la pared". 

Pero bueno, ninguna crisis dura 100 años ni existe un cuerpo que lo resista. Países como Colombia y Chile, han demostrado que después del incendio se puede salir de las cenizas, pero no dejo de cuestionarme: ¿Cómo un país tan millonario puede vivir en la extrema pobreza? Según Nicolás, la pobreza es del 19% ¿Y la miseria del 71? 
Antonio Ledezma y Leopoldo López, víctimas del
régimen chavista.

Un saludo solidario para Leopoldo López y Antonio Ledezma, y a toda la oposición secuestrada por el régimen madurista. Ustedes enmarcan el sufrimiento de "toda la oligarquía proimperialista que vive planeando la manera de atacar al pobre Maduro y su aparato político".

lunes, 2 de junio de 2014

No Presidente, no le presto mis hijos a la guerra ¡El Estado y la FARC me obligan a prestarlos!

Por: Jorge Uribe Piedrahita
Comunicador Social /Organizacional
Periodista
Especialista en Mercadeo Gerencial
Docente Universitario
Líder Coach



Señor Presidente, toda mi vida me he sentido orgulloso de haber nacido en Colombia, de ser hijo de esta Patria, de haber mecido mi cuna en una sierra antioqueña. Sin embargo, es inevitable sentir dolor y hasta vergüenza, al ver en lo que se convirtió una campaña electoral que debe distinguirse por el debate con argumentos e ideas bien fundamentadas. Pasamos de esos discursos, que aunque falsos, estaban cargados de diplomacía, de oratoria, de arte; a ser testigos de una campaña que más que negra, pasó a ser tenebrosa, oscurísima y hasta apocalíptica.

Señor Presidente, ¿De quién se está mal o bien asesorando? ¿Quiénes son los creativos que juegan con el dolor y la sangre derramada de un pueblo que no ha prestado sus hijos, sino que el Estado y las FARC se los han arrebatado? ¿Por qué usted y su equipo de campaña se dedicaron a insultar el honor y la gloria del Ejército Nacional?



Señor Presiente, al ver esa propaganda, en la que usted le pregunta a varios actores, porque no creo que sea gente del vulgo; "¿Usted prestaría sus hijos para la guerra?" Muy respetuosamente, quiero preguntarle si usted sufre de alzhaimer. ¡No puedo creer que se le estén olvidando nuestras leyes!

El servicio militar obligatorio en Colombia, Señor Presidente, está regido por la Ley 48 de 1993, en cuyo artículo tercero señala que “todos los colombianos están obligados a tomar las armas cuando las necesidades públicas lo exijan, para defender la independencia nacional y las instituciones públicas, con las prerrogativas y las exenciones que establece la presente ley”. Adicionalmente, la obligación militar de los colombianos termina el día en que cumplan los 50 años de edad. En el artículo 11 señala que el servicio militar obligatorio bajo banderas tendrá una duración de doce a veinticuatro meses, según determine el Gobierno. 

La controvertida cuota de compensación militar está contemplada en el artículo 22 de la mencionada ley, que textualmente dice: “El inscrito que no ingrese a filas y sea clasificado debe pagar una contribución pecuniaria al Tesoro Nacional, denominada "cuota de compensación militar". El Gobierno determinará su valor y las condiciones de liquidación y recaudo”. Además, tiene un parágrafo según el cual “la cuota de compensación militar se pagará dentro de los treinta (30) días siguientes a su clasificación”.

Entonces, Señor Presidente; cómo que le estamos prestando a nuestros hijos para la guerra. Hace poco acompañé a mi hermano a hacer el trámite para definir su situación militar, pues sin la libreta en ninguna parte lo empleaban, en la universidad no lo graduaban y para el Estado no existía. ¡Y claro! Salió uno de los comandantes a aclarar que primero debía presentar unos exámenes médicos para determinar si era apto o no para enfilarse en las tropas del Ejército. En caso de no salir apto, tendría que pagar una suma de dinero para que el Gobierno lo dejara ser libre. Y lo más vergonzoso, Señor Presidente, es que no son 100 mil, ni 200 mil... la cifra supera el millón de pesos y está sujeta a los bienes que posean los padres. 

Recuerdo, Señor Presidente, que uno de los soldados me decía: "El Ejército es muy duro, pero yo no tuve para pagar la libreta militar. Cuando me dieron la consignación para ir a depositar la plata en el banco, dije: Mmmm, mejor me voy a pagar servicio y acá llevo 18 meses" ¿Será que la mamá de ese joven se lo prestó a la guerra? ¿Será que a ella le dieron la opción de escoger si lo prestaba o no?

Señor Presidente, al parecer a usted también se le olvidó el modus operandi de las FARC, recuerde que ellos sin temor ni dolor, van por los pueblos reclutando a los hijos e hijas de los colombianos, sin validar si sus padres quieren prestarlos o no. Ellos amenazan con fusiles a quienes quieren impedir que se los lleven y muchas veces asesinan a sus padres para robarse a los niños. ¿Cuál es el país que usted está gobernando? ¿Acaso a usted no le entregan reportes sobre este flagelo o, en un caso extremo, no está viendo los noticieros?

Por último, no insulte el honor de los hombres y las mujeres que por amor a las Fuerzas Armadas, decidieron entregar su vida para defender a la Patria. Ellos no están prestados para la guerra. Voluntariamente, decidieron combatir a quienes masacran a sus familias y seres queridos, y hoy están en la selva dando todo de sí para que usted pueda gobernar y yo pueda trabajar y escribir estas letras.

¡Por respeto a este pueblo que le dio la confianza de ser Presidente en 2010, retire ese comercial de la televisión! ¡Las madres de Colombia merecen respeto!


Nacido para ser el Rey Felipe VI

Por: Jorge Uribe Piedrahita
Comunicador Social /Organizacional
Periodista
Especialista en Mercadeo Gerencial
Docente Universitario
Líder Coach
Felipe de Borbón y Grecia nació en Madrid, España, el 30 de enero de 1968. Es el actual Príncipe de Asturias y el heredero directo de la Corona de España, como primer y único descendiente varón de primer grado del monarca reinante, Juan Carlos I.

El Rey Juan Carlos I abdica la Corona española a favor
de su hijo, el próximo Rey Felipe VI.

Desde el 30 de enero de 1968, todo estuvo fríamente calculado para preparar al próximo Rey de España, por eso su vida la dedicó a aprender ese oficio bien pago, esa ocupación de glorias y enojos, para unos más simbólica para otros más dada al poder. El actual Príncipe de Asturias y el heredero directo de la Corona de España, como primer y único descendiente varón de primer grado del monarca reinante, Juan Carlos I; viene estudiando la profesión de Rey desde el día de su nacimiento: Cada minuto de su educación, cada gesto, cada palabra, cada acto público o privado, durante 46 años han estado abocados a darle estructura a Felipe de Borbón y Grecia.


Sofía y Juan Carlos educaron a Felipe como un niño "normal", pero el mundo nunca se lo permitió. Ni siquiera en los inicios de su vida hasta la muerte de Franco pudo serlo, dado que tuvo que crecer en un entorno campestre y aislado, vigilado por el Dictador. En 1975, todo comenzó a cambiar, cuando el chico mimado y casi campesino, tuvo que convertirse en el Príncipe de Asturias, y con eso, en un "minirey". 



En 1975, el nuevo Rey, con 37 años en el hombro y todo por hacer, empezó a diseñar el Plan de Estudios de su hijo, y la relación que él tendría con el Estado: Al cumplir su mayoría de edad juraría respeto a la Constitución, no se casaría sin el consentimiento de su Padre y las Cortes. Finalmente, el Palacio de la Zarzuela creció, la seguridad se hizo más poderosa, y el trato hacia el principito, más respetuoso. Sofía intentó protegerle lo que más pudo y hacerlo vivir en el mundo de los "normales": Lo mimaba, lo cargaba, lo transportaba y lo llevaba al colegio Nuestra Señora de los Rosales. Felipe crecía como un niño en apariencia delicado, que flaquearía de adolescente en los estudios y se partiría la barbilla haciendo skate y al que el Rey colocaría de niñera a un coronel de Infantería de Marina, Alcina, que le pondría los pies en el suelo con estilo castrense a lo largo de una década.

Discurso que profirió en una de las
 primeras entregas de los premios
Príncipe de Asturias, en Oviedo.
Hasta su mayoría de edad solo tres actos llamarían la atención de los ciudadanos sobre el futuro papel del Príncipe que había dejado de ser un niño para convertirse en un sujeto de Estado: Uno fue la entrega en Covadonga por su padre de la placa de Príncipe de Asturias. En aquel acto religioso-castrense, Juan Carlos le habló de “sacrificio”, el joven heredero sonreía tímido. El segundo fue vestirle de niño-soldado en un acto de exaltación patriótica en el madrileño Regimiento Inmemorial del Rey, rodeado de generales educados por el dictador; el tercero, el discurso que profirió en una de las primeras entregas de los premios Príncipe de Asturias, en Oviedo. Eran sus primeras palabras en público. Y al frente de una Fundación recién creada por Sabino, el periodista Graciano García y el millonario Masaveu. El objetivo del invento era dar visibilidad al Heredero y darle a conocer personajes de la cultura.

Adolescente de oro; mimado por su madre, adorado por sus hermanas, olvidado por el sistema, rodeado de adultos serviciales y siempre a la sombra de un padre triunfador, que era un tipo activo, atractivo, con don de gentes, que había sufrido la política en soledad desde niño y que se ganó la Corona rompiendo con el franquismo y devolviendo la democracia a los españoles. 

Luego comenzaron a implementar el Plan de Estudio de Felipe: El Príncipe tenía que ver mundo; abandonar las faldas de la Corona. Estudiaría El COU, Curso de Orientación Universitaria; en Canadá. En un internado anónimo y burgués. El frío en invierno era intenso, la disciplina anglosajona y la distancia de la Familia eran exageradas y a él le costó adaptarse a las matemáticas en inglés. Posteriormente, juró ante la Constitución de su país, fue un acto presidido por ambas cámaras: Felipe dejaba de ser niño para convertirse en el Príncipe de Asturias.

Después y como posible líder supremo de las Fuerzas Armadas, tuvo que vivir tres años de academia militar. El juramento a la bandera lo hizo en Zaragoza, allí tenía una pequeña habitación para él solo, pero con el regido sistema disciplinario impartido a 300 cadetes desde las 6 y 30 de la mañana. 

Posterior a su vida militar, llegaba la hora de civilizar al Príncipe. Las alternativas y las dudas eran muchas: ¿Estudiar en España o en el extranjero? ¿centro educativo público o privado? ¿letras o ciencias? Sabino se rodeó de grandes intelectuales con bagaje profesional, tales como: Enrique Fuentes Quintana, Peces-Barba, Aurelio Menéndez, Carmen Iglesias... para diseñar por fin su futuro. Estudiaría una mezcla de Derecho y Económicas bajo la tutela de los citados intelectuales en la Universidad Autónoma de Madrid. Además de las clases tenía encuentros docentes con todos ellos. Y sus primeros encuentros en privado con personajes de la cultura. Era el primer heredero de la Corona que se sentaba en el pupitre de una universidad pública. 

A los 18 el Rey le regaló su primer coche, un SEAT, después vendría un Volvo rojo deportivo. Su verano era la vela; el invierno, el esquí; sus compañeros de salidas, grandes apellidos de la plutocracia madrileña. Llegaron los primeros amores, todas sus novias de aquellos tiempos fueron distinguidas poseedoras de grandes apellidos del entorno de la Zarzuela, entre ellos, Carvajal y Sartorius. Y el comienzo del acoso de la prensa rosa, siempre limitado por el sólido cordón de seguridad del heredero, formado desde entonces por miembros de la Guardia Civil, entre ellos, viejos conocidos de la Academia General Militar, y hoy en manos de tres coroneles de la Benemérita que cuidan por él y su familia: los coroneles Corona, Cabello y Herráiz.

Para complementar sus estudios el equipo de tutores pensó en que realizara un máster en el extranjero. Y ahí el Príncipe ya mostró su preferencia: Relaciones Internacionales en la Universidad de Georgetown, en Washington. El centro universitario contaba con ciertas ventajas: Era muy discreto, no tenía las ínfulas de la Ivy League y estaba dirigido por los jesuitas. En Washington Felipe viviría los años más libres y felices de su vida, rodeado de estudiantes de todo el mundo, y con tres habilidades que le darían un nombre entre sus compañeros: Su destreza con la tortilla de patata, su magisterio bailando salsa y su carrera diaria por el Canal.

La vuelta a Madrid dos años después, fue un bombazo en el Palacio de la Zarzuela. ¿Y ahora qué? El Príncipe llegaba a los 30. ¿Había que crear una Casa del Príncipe? ¿Tenía que tener un trabajo? ¿Debía dedicarse a la Fundación Príncipe de Asturias? ¿Tenía que marchar destinado a una unidad militar? La decisión le tocó a una nueva generación de “hombres del Rey” los diplomáticos Almansa y Spottorno, que intentaban dar un nuevo aire a la Institución. Bajo el control total del Rey se decidió que no tuviera casa propia, aunque le habían comenzado a construir una residencia sobre la Zarzuela; que no tuviera una maquinaria propia, ni que tuviera un trabajo fijo. El Príncipe estaba para aprender la estructura del Estado; para conocer a los ciudadanos; para ayudar a su padre y representarlo cuando fuera conveniente.

En esos días tras su vuelta de Estados Unidos se le creó al heredero una mínima estructura propia. Una Secretaría siempre por debajo jerárquicamente de la estructura del Rey. Al frente de la misma, Jaime Alfonsín, un brillante abogado del Estado diez años mayor que el Príncipe, con experiencia en la Administración y la empresa privada. Alfonsín ha sido un hombre de una discreción enfermiza, conservador en las formas y de una lealtad a toda prueba. En la Secretaría estarían también su viejo ayudante, Emilio Tomé, cuatro ayudantes militares de los tres ejércitos y la Guardia Civil; un equipo de administrativos procedentes del Ejército y un equipo de seguridad a medida.

El dúo Almansa/Spottorno tuvo dos grandes retos: El primero dar contenido al papel del Heredero durante la larga espera. Idearon un complejo plan de trabajo con varias líneas: Uno era una dedicación moderada a la Fundación, que le permitía una gran visibilidad pública una vez al año y conocer a intelectuales universales; el segundo, viajar cada año a una o dos comunidades autónomas para introducirse en la realidad del País; otro más, mantener reuniones privadas con personajes nacionales e internacional con especial atención a su generación; además, el Príncipe debía representar a su padre en cuantos actos fuera necesario; no perder el contacto con sus compañeros de las Fuerzas Armadas, recibir clases magistrales de constitucionalismo y de cuantos asuntos fuera necesario por los sabios de la nación y, sobre todo, aprender. 

Una feliz idea en aquel momento fue la decisión del Rey de que Felipe le representara en todas las tomas de posesión de jefes de Estado latinoamericanos. Desde entonces no ha faltado a ninguna. Hoy, la agenda Latinoamericana del Príncipe es una de las más completas y poderosas del Mundo. Y su prestigio en América Latina va en alza, como se pudo contemplar el pasado invierno cuando fue aclamado en Miami, la capital del poder latino; ante los más poderosos de la comunidad hispana de Estados Unidos.

El Príncipe se iba haciendo mayor. Quizá más mayor de lo que por edad le correspondía. Profundas arrugas en torno a sus ojos y en la frente. La mirada de un azul helado; los puños contraídos. Impecable en sus trajes y el pelo en retirada; al siguiente equipo de la Zarzuela, el de Alberto Aza, diplomático y ex jefe de Gabinete de Adolfo Suárez, le tocó las bodas de las Infantas; sus queridas hermanas, sobre todo Cristina, la más libre y cómplice. Una vez que las dos se casaron y tuvieron descendencia, todos los ojos, los de los ciudadanos, los medios de comunicación, el Gobierno y su Familia se volvieron hacia él: Tenía que buscar esposa.

Letizia Ortiz alguna vez ha comentado que ella no salió aquella noche a cazar un Príncipe; se lo cruzó y se enamoró de él. Era una estrella de la televisión, de clase media, universitaria, con los 30 recién cumplidos y divorciada. El Príncipe esta vez tomó su decisión. Nadie interfirió. Ella era la elegida. Y exclusivamente por amor. Había entre ellos una fuerte atracción mutua. Para ella, el Príncipe era, sobre todo, una gran persona y alguien que valía la pena; aunque le suponía renunciar a su vida, su carrera, su intimidad. Para él, Letizia era oxígeno, la calle, los colegios públicos, los trayectos en metro, la frescura y, también, un gran respeto intelectual. A las siete de la mañana suena el despertador en la residencia de los príncipes; después despiertan a las niñas, Leonor y Sofía, y comienzan las escenas matutinas de cualquier hogar con niños. Después uno de los dos coge el carro y recorre esos diez minutos tan conocidos para el Príncipe que separan la Zarzuela de su viejo colegio Los Rosales. Finalmente, ambos se dirigen a sus despachos en el edificio principal de Zarzuela; justo bajo el del Rey. 

Graciano García, ideador de La Fundación Príncipe de Asturias definió a Don Felipe como un socialdemócrata bien informado. Con una sola obsesión, ser útil a su país y ser intachable. Otra fuente directa describe al Príncipe como un hombre de principios. Por eso, nunca perdonará a Iñaki Urdangarin aunque le haya costado el amor de su querida hermana Cristina. Es difícil decir ahora como será la monarquía de Felipe VI. Lo que el tiene claro es que sea útil e íntegra; más moderna y transparente; más reducida en aparato policial y de protocolo; más ágil en la toma de decisiones; con profesionales más jóvenes y llegados de otras áreas y con más mujeres, ya que ahora no hay ninguna entre los 11 primeros puestos de dirección de la Zarzuela. Más cercana a los ciudadanos en la calle y en los gestos. Felipe no tiene el gancho de Don Juan Carlos; carece de su carisma directo; posiblemente de su olfato y de su condición de superviente. Pero es un demócrata convencido, un adicto a la Constitución: “Cuando tengo una duda me agarro a ella y no me suelto”. Sus gestos serán distintos. Será un Rey intachable para el siglo XXI.

Esta es la nueva familia real española: El futuro Rey Felipe VI, acompañado de la futura Reina Letizia y las príncesas: Leonor y Sofía.

"Guardaré siempre a España en lo más hondo de mi corazón"

Por: Jorge Uribe Piedrahita
Comunicador Social /Organizacional
Periodista
Especialista en Mercadeo Gerencial
Docente Universitario
Líder Coach

Juan Carlos I de Borbón y Borbón-Dos Sicilias nació en Roma, Italia el 5 de enero de 1938. Fue Rey de España desde 1975 hasta el 2 de junio de 2014, fecha en la que abdicó en favor de su hijo Felipe. 
"Hoy merece pasar a la primera línea una generación más joven, con nuevas energías y con una nueva forma de enfrentar la realidad", ese fragmento hace parte del discurso de despedida de quien durante 38 años estuvo al frente de la Jefatura de Estado de España, Su Majestad el Rey Juan Carlos I de Borbón y Borbón-Dos Sicilias. Un hombre que con 76 años abdica la Corona y le prepara el camino al Príncipe Felipe de Asturias, para ocupar este importante rol en la península Ibérica.


A través de la televisión pública, don Juan Carlos explicó los motivos de su renuncia, agradeciendo la ayuda a la Reina Sofía durante todos estos años y resaltando que Felipe de Borbón y Grecia cuenta con la "madurez, la preparación y el compromiso necesarios" para ser el próximo Jefe del Estado.

El primero en dirigirse al pueblo fue Mariano Rajoy, presidente del Gobierno; quien compartió desde La Moncloa, la decisión del Monarca. "Mi única ambición ha sido y seguirá siendo siempre contribuir a lograr el bienestar y el progreso en libertad de todos los españoles. Quiero lo mejor para España", ha recalcado Su Majestad.

El Rey ha tenido palabras de agradecimiento para los españoles, para las instituciones y para la Reina, "cuya colaboración y generoso apoyo no me han faltado nunca". Y finalmente, se despidió con una frase que será célebre en las actuales y futuras generaciones: "Guardaré siempre a España en lo más hondo de mi corazón".

Más allá de la vejez ¿Qué pasó con Juan Carlos?

Y es que está claro que más allá de su edad, más allá de los deseos de cederle el poder a su hijo varón, más allá de buscar el bienestar para los españoles... El Rey abdica en el peor momento de popularidad de la Monarquía desde la Transición. Según las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y otros sondeos implementados en España, la Corona recibía una calificación de 3,72 sobre 10. Hechos como el caso de Urdangarín, el episodio de la caza en Botsuana y otros acontecimientos negativos, desgastaron la imagen de Juan Carlos I y la Casa Real. 

El deterioro en la popularidad e imagen de la Monarquía, también se produjo por la crisis política, institucional y económica que ha vivido este país durante los últimos años, muchos habitantes se quejaban de los costosos gastos de la realeza mientras el pueblo sufría las inclemencias del desempleo, las hipotecas y otras falencias que se fueron suscitando a raíz de la crisis.

Las polémicas de la Casa Real, la crisis política y el cibermodernismo, han contribuido al desgaste de esta imagen. "Muchos de los españoles que hoy viven no votaron la Constitución que entregó el trono al Rey Juan Carlos, entonces hay un concepto deformado de su papel en el país. Muchos se cuestionan el porqué mantener a una familia que no produce muchas ventajas para el Estado y el respeto por ellos, se ha perdido", anotó María Elena López Díaz, residente en el país ibérico.

En 2013, en pleno estallido del escándalo de Urdangarín, cuando el juez José Castro imputó por primera vez a la infanta Cristina, el debate sobre la monarquía empezó a llegar a la agenda de los partidos mayoritarios, algo inédito hasta entonces. En paralelo al deterioro de la valoración de la Corona, también se ha reducido según las encuestas la diferencia frente a la preferencia por la República que era muy clara hasta 2010. Es decir, que ante las manifestaciones democráticas españolas, muchos abogan por convertir al Estado de una Monarquía parlamentaria a una República, lo que representaría la desaparición de la Casa y la eliminación de los cargos reales.

Contexto

Es importante resaltar la osadía del Rey Juan Carlos I; él se convierte en ejemplo para aquellos que quieren perpetuarse en el poder, so pena de las dificultades que representa su gobierno. De igual manera, es mejor revivir los éxitos durante el reino del saliente Monarca, que resaltar los problemas que produjo sus 38 años en el trono.

sábado, 17 de mayo de 2014

¿Títere que no tiene pantalones? ¡La pobreza política de Colombia!

Por: Jorge Uribe Piedrahita
Comunicador Social /Organizacional
Periodista
Especialista en Mercadeo Gerencial
Docente Universitario
Líder Coach

De derecha a izquierda: Juan Manuel Santos Calderón,  presidente y Candidato por la Unidad Nacional; Marta Lucía Ramírez Blanco de Rincón, candidata por el Partido Conservador; Óscar Iván Zuluaga Escobar, del Centro Democrático; Clara Eugenia López Obregón, candidata por el Polo Democrático y Enrique Peñalosa Londoño, del Partido Verde.
Transcurre el tiempo, el mundo evoluciona, la gente cambia, el sentido de urgencia cada vez está más latente en el corazón de los hombres, pero infortunadamente, la evolución se está traduciendo en superficialidad y falta de argumentos. Pasamos de las analogías, de la persuasión, de ese acento poético que combinado con propuestas, sembraba en el alma de los ciudadanos la esperanza de un futuro mejor. 

Mirando la contienda electoral que vive Colombia en la actualidad, y en la que son protagonistas Juan Manuel Santos Calderón, Óscar Iván Zuluaga, Martha Lucía Ramírez, Enrique Peñalosa y Clara López; lo único que me produce es vergüenza. Si, siento pesar, lástima, dolor de Patria, angustia, pero sobre todo, nostalgia... Son cinco políticos con hojas de vida impecables, se han destacado en la academia, en la vida y en diferentes escenarios del ámbito nacional, cualquiera que fuese electo Presidente; seguro cumpliría con las funciones básicas de su cargo; estaríamos enfrentados a otros 4 años de lo mismo. Sin embargo, estos personajes se han dejado contagiar de la parte oscura de la política y optaron por implementar campañas negras y cochinas, en vez de mostrarle al electorado cuál es su plan de gobierno para los próximos años. Entre chismes, calumnias, verdades, realidades... los candidatos se dedicaron a buscar la manera oportuna de enlodar la imagen de sus competidores. 

A Clara le sacaron de su pasado, el noviazgo con Uribe, como si ese hecho la marcara para siempre con el número de la bestia. A Marta Lucía, la han mostrado como un figurín, bastante parlachín que aburre con su discurso feminista, el mismo que no le sirvió a Noemí Sanín en tiempos remotos. A Santos, le pasaron factura por las relaciones de JJ Rendón con el narcotráfico y posibles dineros que ingresaron a su campaña de 2010, en la que salió electo como mandatario de los colombianos; a Peñalosa no le perdonan el haber ordenado a Bogotá durante su alcaldía, él que le quitó a los poderosos el mando de la Capital, hoy no tiene respaldo político, aunque ante tanto vínculo oscurillo, sería la mejor opción... y finalmente, tenemos al zorrillo, el pobre Zuluaga, está atorado entre dos muros por sus vínculos con un hacker que filtraba información sobre los negociadores de la mesa de paz de La Habana en Cuba.

Muchas personas critican la ABSTENCIÓN, como una manifestación democrática; pero qué ganas le producen a alguien de votar en una contienda electoral que carece de:

1. Debates, no he visto el primer debate ni público ni privado, ya los medios de comunicación no convocan a los candidatos para que expongan sus planes de gobierno. Y si algunas universidades invitan a los candidatos a participar de conversatorios, estos prefieren negarse y seguir trotando por Colombia en busca del voto popular.

2. Argumentos, pasamos de esas épocas electorales, en las que los candidatos vibran en plaza pública produciendo euforia entre los votantes, ha muerto la oratoria, han muerto los argumentos; ahora, la palabra se ha reemplazado por el insulto, por la cochinada ¡Qué mal ejemplo nos dejó Chávez! ¡Qué triste que los políticos colombianos se hayan dejado contagiar por la corriente venezolana! 

¿En dónde están los políticos que nos hacían soñar con un futuro mejor con mentiritas maquilladas de un realismo mágico? 
¿En dónde quedaron esas acciones electorales que producían admiración?
¿Por qué es más fácil enamorar a la gente a través del chisme y la controversia, en vez de los argumentos y la palabra?

Gane quien gane, ya sabremos qué le espera a Colombia en el próximo cuatrienio.

Por cierto, ¡Qué vergüenza la propaganda de Cambio Radical, en la que deforman el discurso de Óscar Iván Zuluaga sobre su concepto de las casas gratuitas! Prácticamente, acomodaron fragmentos del mensaje original para transmitir uno diferente.

También me causa gracia que Juan Manuel llame a Óscar Iván "títere que no tiene pantalones" ¿A Santos se le olvidó que él también fue un títere en 2010? ¿Se le olvidó que en las pasadas elecciones se metió bajo los pantalones de Uribe para alcanzar el poder? ¡Santos no tiene memoria! ¡Santos no cree que tiene rabo de paja! 

Finalmente, a todos les pido que dejen de utilizar a Uribe como pretexto para optar por un candidato determinado, recuerden que todos han tenido relación directa con él: Clara fue su novia; Santos fue su ex Ministro de Defensa, y ex títere en las pasadas elecciones; Martha Lucía es una ferviente uribista, fue su ex Ministra de Defensa y gran promotora de la Seguridad Democrática, Óscar Zuluga es su candidato actual y su ex Ministro de Hacienda y Crédito Público; y Peñalosa se alió con él en las pasadas elecciones electorales para la Alcaldía de Bogotá. Por ende, si el recurso es Álvaro Uribe Vélez, ninguno de los candidatos tendría cómo alejarse de su sombra.

jueves, 17 de abril de 2014

Murió el hijo mayor de Colombia, murió Gabriel García Márquez

Por: Jorge Uribe Piedrahita
Comunicador Social /Organizacional
Periodista
Especialista en Mercadeo Gerencial
Docente Universitario
Líder Coach


Hace algunos meses había abandonado la enriquecedora labor de escribir. Quería apartarme de las letras y permitir que mi mente y mis dedos reposarán durante un buen tiempo. Sin embargo, el momento que hoy vive mi Patria me obliga a regresar a este mundo, me exige retornar para hablar sobre lo que representó para mi vida el colombiano más eterno y universal de la historia de la humanidad: Gabriel García Márquez.

Dicen que los grandes no mueren, y quizás no lo hagan por el legado mágico que dejan en los hombres, en el caso de Gabito, seguro su recuerdo y su obra nunca saldrán de la mente de las actuales y futuras generaciones de humanos. Él supo llegarle al alma del país, se convirtió el hijo preferido de estas montañas, en la inspiración de quienes apenas emprendemos el largo camino del periodismo, se tornó en el hombre más influyente en la literatura universal. 

Al mejor escritor después de Cervantes, al novelista, al cuentista, al guionista y a ese maravilloso periodista colombiano, lo conocí cuando tenía 11 años de edad, en esa época recuerdo que la profesora de español nos puso una difícil tarea: Escoger una obra literaria para leerla durante el año; yo empecé a consultar entre mis primos si tenían algún libro deleitante que pudiese saciar mis ganas de leer y recuerdo que entre el polvo y las telarañas, en una caja vieja estaba un libro con la imagen de un hombre tendido, cubierto por una manta blanca y cuyo título decía: "Crónica de una muerte anunciada"; y fue así como me enamoré de Santiago Nasar, de cada personaje, de cada letra, de cada párrafo, me enamoré del escritor Gabito, del hombre capaz de hipnotizar con sus palabras, de quien tenía la habilidad para envolver las mentes con su impecable capacidad de describir los hechos. Era un cronista digno de admiración e imitación.

Hizo que Aracataca, Magdalena, sonara en todos los rincones del universo, allí nació el 6 de marzo de 1927 en la casa de sus abuelos, con los que pasó sus primeros años. Sus padres, Gabriel Eligio García y Luisa Santiaga Márquez, fueron inspiración constante para el premio Nobel de Literatura de 1982 por "Cien años de soledad", considerada una obra maestra de la literatura hispanoamericana y universal. A través de ésta, el mundo conoció a Macondo y una serie de personajes que él mismo inmortalizó. 

Después de años difíciles, de intentar conquistar el mundo con "La hojarasca", "La mala hora" y "El coronel no tiene quien le escriba", recordó a Tranquilina, su abuela, y las historias de cuando era niño, con éstas empezó a escribir "Cien años de soledad". Se encerró durante 16 meses para que la idea se materializara en el papel, mientras su esposa, Mercedes Barcha, empeñaba todo, hasta la licuadora para enviar la novela a Argentina. Y es que el colombiano más universal de la historia, no fue famoso en su tierra; el país gaucho fue el primero en darle la oportunidad, porque en Colombia era un hombre desconocido, hasta algunas de sus obras fueron vetadas por palabras como ¡Mierda! con la que termina "El Coronel". 

Pese a todas las adversidades, el hijo preferido de Aracataca, logró que "Cien años de soledad" se vendiese como pan en Argentina. Y desde entonces, el tímido periodista comenzó a conquistar el mundo. La fama llegaba a sus pies y con ella, un sinnúmero de gloriosos momentos para el artista y para Colombia. Entre esos acontecimientos está la entrega del Premio Nobel de Literatura que recibió en 1982 y con el que hizo que su obra fuese eterna y el nombre de Gabriel García Márquez estuviera ciento por ciento relacionado con Colombia, porque hablar de Gabo es hablar de nuestra nación, so pena de ser de esos hombres universales, de aquellos que pueden vivir y morir donde les de la gana.

García Márquez fallece el 17 de abril de 2014 en México, y deja un legado incalculable para el mundo; será la inspiración de todos los que abogamos por un Planeta en el que los humanos vivan en paz, sin necesidad de recurrir a esa frase que retumba en su obra "El otoño del patriarca": "El día en que la mierda tenga algún valor los pobres nacerán sin culo". Así era Gabito, un hombre que envolvía con sus letras, reflejaba sus ideales en los textos, transmitía con sus descripciones las ganas de habitar en su realidad; quería bañar a sus lectores con el olvido, cubrirlos con un realismo mágico bien escrito, con las ganas de pedir la visa para morir en Macondo. 

Gracias Gabriel García Márquez por convertirse en el hijo mayor de Colombia, por ser fuente de inspiración, por sus escritos y su obra, por dejar una estela de recuerdos que pasarán de generación en generación y será obligatorio para colegios y universidades, implementar ciclos de formación en los que usted, sus novelas y cuentos, serán protagonistas eternos. 

Gabriel José de la Concordia García Márquez (1927 -2014) Q.E.P.D.