viernes, 17 de enero de 2014

¡Ay amor de hombres!

Por: Jorge Uribe Piedrahita 
Comunicador Social /Organizacional
Periodista
Especialista en Mercadeo Gerencial
Docente Universitario
Líder Coach


A veces lo que más deseas nunca se cumple y a veces lo que menos esperas que suceda ocurre. Conoces a cientos de personas y ninguna te deja huella y de repente conoces a una persona y te cambia la vida para siempre...

La historia entre Fabrizio y Daniel se remonta a aquellos tiempos en los que el amor era mediado por la cibercultura, encuentros cálidos y a veces dizque casuales, que llevaban a que dos almas se unieran en una sola para transformarse mutuamente. El uno vivía en San Patricio y el otro, residía a 6 horas de distancia en avión, en un pueblo llamado Agualimpia.

Se conocieron con un tímido saludo que envío Fabrizio al buzón de mensaje de Daniel, pero quizás ninguno de los dos sospecharía que sería el inicio de un amor eterno, de aquellos que bajan hasta la mortaja. 

Días constantes de conexión Web, días de interactuar a través de la pantalla inventada por el hombre para devorar el mundo de conocimiento, días de emoción, identificación, pero sobre todo, de gestarse un romance que ninguno de los dos midieron en alcance, pero que al nacer y fortalecerse, se convirtió en un vínculo eterno, de esos que ejemplifican el amor igualitario, el amor diferente, el amor "anormal", el amor entre hombres.

Después de mucho hablar, de mucho "conocerse", de saber qué vivía el uno y el otro, de escenas de celos por ausencias de Daniel, de besos y desnudos, de caricias electrónicas, de las ansias locas por viajar el mapa de ambos cuerpos y poder calmar la sed que llevaban en sí; decidieron encontrarse.

Fabrizio armó maletas y se fue al Sur, a conocer a su amado Daniel, sin saber que este viaje sería diferente, pues él lo haría vivir en un mundo de sensaciones y emociones, y más allá que sexo, tocaría sus cables emotivos y ambos harían un corto electrónico de pasión, amor y entrega... El encuentro en el aeropuerto, confirmaba lo que muchas veces Fabrizio le decía a Daniel: "Yo sé que usted y yo nos conocemos desde otras vidas..." Fue una cita sin sorpresas, pues ambos sentían que se habían visto desde hace miles de años y que como siempre, ese bendito destino, los volvía a unir para iniciar la misión especial que se les encomienda en cada vida que comparten. 

Bajaron a Agualimpia, pero Daniel, aunque enamorado de esa imagen de hombre cálido, de hombre tierno... enamorado de su figura varonil, de sus manos decoradas con delicados vellos negros; enamorado de esa espalda con curvas que tiene un deleitoso desenlace en unos abultados glúteos; nunca pensó que Fabrizio se anclaría en su corazón de una manera tan profunda, llevando a la transformación de ambos, permitiendo que Daniel viviese los mejores momentos de su existencia. 

Comenzaron a transcurrir los días y las experiencias apegaban a ambos seres; a veces Fabrizio se sentía asfixiado por la constante presencia de Daniel, pero cómo desaprovechar cada instante que la vida y el tiempo les obsequiaba a ambos... cómo desperdiciar esa oportunidad única y feliz que les entregaba el destino para que la compartieran. Finalmente, nunca se abandonaron; fueron allí, estuvieron allá, compartieron con seres queridos, con personas inigualables que emanan sabiduría, sabor a barrio, sabor a tierra de gente cálida. Ambos también dejaron que el licor recorriera por sus venas y que el amor brotara en cada encuentro sexual. Fabrizio le indicaba, constantemente, una pequeña frase a Daniel: "No se enamore, que el que se enamora pierde". Sin embargo, al parecer Daniel quería demostrarle a Fabrizio y al mundo, que no siempre se pierde en el amor y que muchas veces, se gana una unidad, un encuentro fortuito y fatal, se gana una vida al lado de la persona que más amas en el mundo.

Se apegaron al punto de que ambos se necesitaban, al punto de que el mero sonido de "me tengo que ir para mi ciudad", representaba un caos en el corazón de ambos. No se querían apartar, hubo promesas que cumplirán: La entrega mutua hasta la vejez, el respeto por el otro, la fidelidad y la lealtad ante la distancia, el cuidado mutuo en pro de la estabilidad del otro, las ganas de estar juntos en un futuro cercano para forjar una familia... Las promesas tan sencillas se convirtieron en un reto para la vida, para el destino, ese mismo que los unió en una noche de navegación por la Web y que finalmente, les tenía que alcahuetear para que pudiesen consumar y cumplir con cada uno de los pactos realizados y sellados por el enlace de los dedos meñiques de ambos y un beso eterno que se convierte en la firma más importante ante cualquier notario. 

Les ocurrió de todo, el coche de Daniel tuvo un incidente que casi cobra la vida de ambos, venían de otro pueblo y, sin medir consecuencias, se quedaron dormidos, el golpe los despertó y el vehículo ya estaba averiado. También asistieron a eventos públicos, a encuentros familiares, a fiestas sociales, a restaurantes y a moteles. Daniel estaba maravillado, encontraba un hombre que se acomplaba a sus gustos musicales, halló a un ser humano que le enseñó cosas bonitas, lo invitó a leer libros interesantes, a descubrir nuevas películas, cumplió sus caprichos, le explicó sobre cultura, historia y arte... Se emocionaban comentando una película que obviamente vieron abrazados. Ambos disfrutaban de la sencillez, de tomar un par de copas de vino bajo la lluvia que golpeaba el techo de la habitación al compás de unas notas musicales, simulando una orquesta que rendía serenata al amor que florecía entre Daniel y Fabrizio. 

Fabrizio se convirtió en el yerno amado, en el cuñado amigo, en el novio perfecto, se acopló a la familia de Daniel de una manera impecable, les cocinó esos deliciosos platos que la experiencia del mundo le había enseñado para deleitar el paladar de los hombres. Daniel, por su parte, sintió propia la familia de Fabrizio, los aprendió a querer y a distinguir... compartió con cada uno de ellos y se enamoró de sus personalidades, de tres pequeños gatos, de una bailarina y la bella Tana... En este punto, debo aclarar que la familia de Fabrizio también vive en Agualimpia, él ha estado durante muchos años en San Patricio, trabajando para velar por el bienestar de los suyos, ya que su propia patria no tuvo alas suficientes para abrigarlo y brindarle una oportunidad laboral y así trabajar y estar al lado de sus seres queridos. 

El tiempo corrió como el mejor de los caballos de competencia, transcurrió tan rápido como una liebre en apuros. Daniel quería parar el reloj con sus ojos viéndole, con las ganas de abrazarle eternamente y morir así, en silencio, solamente escuchando el sonido de los órganos de Fabrizio. Las lágrimas empezaron a fluir y el apego se intensificó, sin embargo, el tiempo no cesó, estaba agotando los instantes que la vida les había obsequiado, les rapaba los minutos sin dejar tregua.

Llegaron al lugar donde unieron por primera vez sus cuerpos para darse un abrazo: El aeropuerto. Daniel sentía que la vida le arrancaba parte de su ser, no quería que Fabrizio partiera hasta San Patricio, cada segundo se tornaba en una oportunidad para amarle y transmitirle el agradecimiento que invadía su ser por hacerle vivir 50 días maravillosos. Sin embargo, así como lo es todo en la vida, Fabrizio tenía que ingresar por esa puerta que lo llevaría al avión. Ambos se desmoronaban, el apego se evidenciaba, el amor emanaba, el deseo por estar juntos era obvio. Poco a poco Fabrizio fue ingresando y el interior de Daniel estaba dividido en pequeñas partes, sentía que su alma se iba, que su ser y su aliento se extinguían, que las ganas de vivir viajaban en el avión que se robaba a Fabrizio de su presencia. Los abrazos, los besos, las lágrimas embellecieron aquel escenario, tanto amor, tanto gusto, tanta felicidad, era empañada por la realidad, por aquello que los hombres aún no saben explicar...

Se fue Fabrizio y el corazón de Daniel, so pena de latir, parecía que había cesado, estaba helado. Un frío intenso recorría cada espacio de su cuerpo y el añorar a Fabrizio se hacía cada vez más presente.

Ambos se prometieron estar juntos, de luchar juntos, de edificar una familia, de llegar hasta la vejez, de procurar el bienestar del otro, de amarse intensamente, de forjar una bella familia ¿Cuándo volverán a reencontrarse? Nadie lo sabe, pero los deseos y las promesas pactadas deben cumplirse...

lunes, 9 de diciembre de 2013

Murió Mandela, murió El Grande

Por: Jorge Uribe Piedrahita 
Comunicador Social /Organizacional
Periodista
Especialista en Mercadeo Gerencial
Docente Universitario
Líder Coach

Nelson Mandela, el último Grande


El Premio Nobel es uno de los reconocimientos más importantes que puede recibir un mundano. Aunque éste algunas veces es prostituido y acomodado, como todo o poco, a los acontecimientos del momento y entregado solo por pura euforia o fanatismo. En el caso del Premio Nobel de Paz que recibió "Madiba" en 1993, se puede considerar como una de las pocas veces que la existencia hace justicia y el galardón llega a las manos de quien se ha inmortalizado en la tierra como uno de los maestros de la calidez, el amor y la paz. 



Desde los 20 años de edad, Nelson Rolihlahla Mandela tuvo la inquietud de luchar contra la discriminación de los negros en su país, Sudáfrica, en donde nació el 18 de julio de 1918; y como un soñador, dedicó su vida a este propósito con la firme convicción de cambiar las páginas marcadas por el régimen del Apartheid. Inició con protesta pacifista, al mejor estilo de Gandhi, y luego tomó las armas para convertirse en un terrorista del mundo, so pena de que solo lo hiciera para contrarrestar las masacres que bañaban de sangre los territorios de su nación. Sin embargo, Mandela entendió que el diálogo sincero y con voluntad, es la mejor arma para acabar con cualquier fechoría. 


Más allá de las semejanzas con las guerrillas americanas y de otras regiones, la gran diferencia entre Nelson y los que mal empuñan las armas para luchar por falsas ideologías, es que él era un líder que buscaba la democracia y el fin de un flagelo que asoló su raza durante décadas. Mandela llegó al poder a través de la democracia y estuvo dirigiendo su nación solo durante 5 años. Fue un maestro de paz, jamás humilló a sus "enemigos", por el contrario, hizo que sus carceleros fueran invitados de honor a su posesión como Presidente de Sudáfrica. 

Nunca se apegó a gobernar bajo ideologías que no eran aplicables a su país, ante el pánico que generó su ascenso al poder por posibles nacionalizaciones, Mandela optó por contar con una economía abierta y funcional para la época de transición. Lideró convocando a todos los frentes a la unidad nacional en pro del beneficio colectivo, sin atropellar a sus opositores ni beneficiar a sus adeptos.

Fue un abogado con un futuro promisorio que pudo camuflarse bajo el sistema, pero que en vez de esto, optó por alcanzar la justicia social y los derechos para los ciudadanos, lo que lo llevó a estar durante 27 años en prisión y sacrificar hasta su vida familiar. Pero así era Mandela, un conciliador, un justo, un hombre que ni siquiera le temió a sus aliados cuando ellos se disgustaban por no atacar a quienes en antaño fueron sus más sangrientos opresores, se mostró como un hombre que no se enlodaba en la terquedad y las ideologías enfermizas, abriendo el camino para que su gobierno fuese ejemplo para futuras generaciones de mandatarios. 

Madiba además de ser un ejemplo político y conciliador, se adhirió a tratar a todos los seres humanos por igual, era el único personaje de su talante que llamaba hasta a la reina de Inglaterra por su nombre: Elizabeth; y ello no implicaba mostrarse como rebelde, por el contrario, su seguridad y convicción, lo llevaban a ser admirado por no estratificar su relacionamiento con ningún ser en la tierra. Luchó contra el SIDA, por la paz entre negros y blancos y por la búsqueda de los derechos de la comunidad LGBTIP, llegando al punto de abogar por el matrimonio gay y convirtiendo a Sudáfrica en el quinto país en legalizar los matrimonios entre personas del mismo sexo. Fue un líder sin discriminación.

Nelson Mandela le enseñó al mundo que la política no es un oficio de ladrones ni de aquellos egocéntricas que buscan la hegemonía y acabar con todo a su paso; él simplemente, quería un mundo mejor, un mundo libre, sin diferencias, sin estratos, sin injusticia, un mundo donde el blanco pudiese sentarse a hablar con el negro, un mundo donde la paz y la unidad fuesen más fuertes que las ideologías y la terquedad. Un mundo que no busca líderes con sed de perpetuarse en el poder, ni de convertirse en mesías para sus seguidores, un mundo libre de fanatismo que acaba en lo sangriento y las guerras. Nelson, como hubiese querido que lo llamaran, es un hombre que a sus 95 años de edad falleció, pero deja un legado eterno, uno que lo lleva a coronarse como el último de los Grandes. Gracias Mandela.

lunes, 25 de noviembre de 2013

"Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano en el poder..."

Por: Jorge Uribe Piedrahita 
Comunicador Social /Organizacional
Periodista
Especialista en Mercadeo Gerencial
Docente Universitario
Líder Coach


El nuevo mileno trajo consigo una fiebre que se ha vuelto epidemia en toda América. Pareciera que nos hubiésemos paralizado, políticamente, en el tiempo, sin la fe puesta en nuevos liderazgos, sin ni siquiera analizar la viabilidad de apoyar nuevos talentos para que dirijan el futuro de las naciones. 

Desde EE.UU. hasta Argentina, vemos cómo los presidentes alteran la Carta Magna de su país para poder darle continuidad a su gobierno a través de la reelección. Argentina ha visto más de una década subir al trono a un Kirchner, primero en cabeza de Néstor y luego le tocó el turno a Cristina. Correa ha repetido como "niño glotón" en Ecuador y en Bolivia al parecer no existe otro más que Evo que pueda liderar con entusiasmo e "inteligencia" la rama ejecutiva. Y no me atrevo a continuar, sin mencionar a mi querido e inolvidable camarada Hugo Chávez, quien utilizó toda la maquinaria política y violó a todas sus instituciones para estar más de 13 años en el poder y, como si fuese un matrimonio, fue la misma muerte la que lo separó de un tirón, aunque él por solo joderles la vida a los venezolanos, dio la orden de reelegir por siempre a Nicolás Maduro. Obama también aprovechó la fama que le dio el ser el primer negrito que subía al cargo más importante del mundo y se reeligió.

Colombia no es ajena a esta nueva tendencia política, y so pena de estar tan de moda, son pocos los ciudadanos que en 200 años de independencia han pretendido continuar en el poder y aunque algunos han sido valientes, sus segundos o terceros mandatos no han tenido un final completamente feliz. 

Hay que empezar con el Libertador, el diseñador de la Gran Colombia. Simón Bolívar siempre recalcaba "nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano en el poder, porque el pueblo se acostumbra a obedecerlo y él a mandarlo, de donde se origina la usurpación y la tiranía". Seguro esto nunca lo leyó Chávez. Sin embargo, Simón tal y como lo dice JuanMa, uno debe tener la valentía de retroceder en sus conceptos para una mejor aplicación y abogó por la continuidad de su mandato. El resto es historia: Un intento de asesinato, la pelea con Santander y un sueño bolivariano muerto, que Chávez intentó revivir y acomodarlo a su "estilo antimperialista". 

Sigamos con Tomás Cipriano de Mosquera, electo en 1845, un gobierno común y corriente hasta 1849. Una década después, en 1860, se rebeló contra Mariano Ospina Rodríguez y se tomó de nuevo el poder a través de las armas. En 1866, se reeligió a través de las urnas, pero como toda crónica de una presidencial mala, al año siguiente lo derrocaron y se fue al exilio. Por cierto, los colombianos perdimos esa deliciosa manía de derrocar a los malos mandatarios. Lastima que ya no hayan hombres valientes y con gallardía para eliminar a esos pésimos gerentes nacionales que no son capaces de administrar oportunamente el país. 

Continuando con el radiografía histórica, nos encontramos con Manuel Murillo Toro, quien gobernó desde 1864 a 1866 y luego de 1872 a 1874. La constitución de Rionegro permitía la reelección pero de manera diferida. Después de él, llegamos a Rafael Núñez, el autor del Himno Nacional y quien, a pesar de su avanzada edad, se aferraba como ladilla al poder. Gobernó desde 1880 a 1882. Luego retornó en 1884, y en 1886 cambió la Constitución para pasar a tener un periodo presidencial de seis años con reelección inmediata. El cartagenero lideró el país hasta 1892, aunque aquejado por su salud, entregaba el mando a diferentes personajes, hasta que finalmente, la muerte se lo llevó en 1894. 

Ya ingresando en el siglo XX, llega el conservador Rafael Reyes, quien en 1904 gana las elecciones y, ante los problemas que tuvo con la rama legislativa, cerró el Congreso y convocó a una Asamblea Constituyente; era claro que Reyes quería ser el hombre supremo y amplió su período a 10 años. Sin embargo, en 1909 tuvo que renunciar a la Jefatura del Estado y se marchó para Europa.

En tiempos más modernos, la reelección vuelve a ser protagonista con Alfonso López Pumarejo, él gobernó desde 1934 a 1938, un mandato impecable y sobresaliente, y como buen humano, aprovechó su momento de gloria y volvió a aspirar al poder en 1942, coronándose como líder de la manada. Desgraciadamente, para Alfonso no fue un buen segundo mandato y, finalmente, terminó dejando el poder. 

Por fin llegamos al abuelo de los Moreno, Iván y Samuel, que bastante lidia le han dado a Bogotá en los últimos tiempos. Gustavo Rojas Pinilla, el General, se tomó el poder de Darío Echandía a través de un golpe de Estado. Recibió el aval del pueblo y selló su hegemonía hasta 1958. El pobre Gustavo terminó también dejando la Presidencia por la revueltas del pueblo y los partidos políticos que no lo querían. Recuerdo cuando mi abuelo, describía esos momentos: "Paralizado un país completo, ningún sector quiso apoyar al presidente y éste tuvo que abandonar el cargo".

Ya en épocas más modernas, tenemos a Álvaro Uribe Vélez, quién a través de una reforma, le dieron la visa para participar en los comicios de 2006 y alcanzar su segundo mandato. Terminó ambos periodos con gran popularidad. Ahora, el país se enfrenta a un nuevo Presidente -Candidato, Juan Manuel Santos Calderón. 

Solo me preocupa la parálisis política que sufre América ¿Será que no tenemos nuevos y más modernos talentos para aguantar tantos años a los mismos mandatarios? A veces me apego a lo propuesta planteada por Héctor Abad Faciolince, al decir que es un juicio popular que premia o castiga al Presidente de turno.

lunes, 12 de agosto de 2013

Dejemos de pensar que Antioquia solo es Medellín

Por: Jorge Uribe Piedrahita 
Comunicador Social /Organizacional
Periodista
Especialista en Mercadeo Gerencial
Docente Universitario
Líder Coach

Por estos días, los antioqueños celebran los 200 años de "independencia" de su departamento. En el marco de dicho evento regional, se han llevado a cabo una serie de acciones que conmemoran con júbilo un hecho lleno de orgullo y cargado de amor por estas montañas que han entregado al país reconocidos personajes. Así mismo, el gobierno departamental decidió hacer una nueva versión del Himno Antioqueño, un poema escrito por el Maestro Epifanio Mejía y musicalizado por Gonzalo Vidal. 

En esta nueva versión, un poco más "movida" y menos clásica, se incluyen a las nueve regiones que comprenden a Antioquia, igualmente, se unen las voces de una serie de habitantes de diferentes municipios que quisieron mostrarle al país lo orgulloso que se siente haber nacido en este pueblo. Sin embargo, es preocupante ver las esperadas críticas que lanzan ciertos antioqueños, y son esperadas, porque cualquier cambio, sea para bien o para mal, recibirá elogios o ataques, lo que se espera es que sean argumentos válidos y no evidencien la ignorancia geográfica de los pobladores, es más, sería hasta preciso anotar que esos que tanto critican fueron los mismos que en el colegio ponían a sus padres a que graficaran los mapas de Medellín, Antioquia, Colombia y el mundo, y por eso nunca se dieron cuenta de lo qué es realmente el territorio antioqueño.

Unos cuestionan que por qué se incluyen ritmos costeños y urbanos, que por qué cantan los costeños, para otros, simplemente la versión se convierte en un villancico aburridor, pero lo más vergonzoso, es leer a algunos que dicen: ¿Por qué no canta ningún antioqueño? 

Quizás se les ha olvidado que Antioquia es uno de los departamentos colombianos más multiculturales y multiétnicos. Se les olvida a algunos pobladores, que Antioquia tiene una amplia zona costera, bañada por el Océano Atlántico, y que por ende, también tenemos sabor costeño, sabor caribe, sabor de playa y mar. También se les olvida a algunos habitantes, que gran parte de la zona norte de este territorio está ocupada por ANTIOQUEÑOS con acento costeño, que hacen parte vital del desarrollo de este Departamento. Se les olvida, igualmente, que Antioquia es un territorio que además de reunir a blancos, con pómulos colorados y ojos de color azul, también ha visto nacer en esas montañas verdes, a negros, mestizos, indígenas, mulatos... Los hijos de este departamento, no solo son montañeros o campesinos con poncho, sombrero y machete, también son hijos vestidos de negritud y alma caribe.

Quizás se les ha olvidado que el segundo ritmo escuchado en Antioquia es el vallenato, es más, ese vallenato "romanticón", que muchos bailan en una sola baldosa y que despierta varias sensaciones, es el más aplaudido y añorado por los antioqueños. También, se les olvida que en la actualidad, la juventud ha incorporado en su ser, ese apego por los rítmos urbanos, esos cargados con mensajes de barrio, de comuna, de gente trabajadora que se levanta todos los días para "pedalearle" a la industria regional. Entonces por qué decir que no ven a Antioquia reflejada en la nueva versión del Himno, si por el contrario, es primera vez que un himno evidencia que realmente es de todos los antioqueños. Por primera vez, vemos a Arboletes, Necoclí y gran parte de la Zona de Urabá incluida en este poema que despierta ese amor por estas montañas. Por primera vez, vemos a pobladores de los 125 municipios que conforman a Antioquia. Por primera vez, se muestra la gran amalgama musical y la riqueza cultural que tiene este Departamento. 

Llegó la hora de dejar de pensar que Antioquia solo es Medellín y que antioqueños son solo aquellos montañeros que se visten de poncho, sobrero, machete, carriel y con los pómulos colorados, porque está claro que Antioquia es una tierra multiétnica. ¡Oh libertad que perfumas las montañas de mi tierra! Deja que aspiren mis hijos, tus olorosas esencias.


martes, 16 de julio de 2013

Una década sin Celia Cruz

Por: Jorge Uribe Piedrahita 
Comunicador Social /Organizacional
Periodista
Especialista en Mercadeo Gerencial
Docente Universitario


"Mi voz puede volar, puede atravesar cualquier herida, cualquier tiempo cualquier soledad, sin que la pueda controlar toma forma de canción, así es mi voz, que sale de mi corazón y volará."

Nunca voy a olvidar la primera vez que vi a Celia, pues templó el coliseo cuando la negra gritó "¡AZÚCAR!" 


Mucho antes que existiera la salsa, existía una voz monumental, explosiva presencia escénica, alegría y vigor, huracán de sabor, azúcar y tumbao. La figura más influyente en la historia de la música afrocubana. Celia Cruz logró trascender culturas y generaciones llevando a otros continentes la magia y los ritmos de su tierra. 

Más de 70 álbumes e innumerables discos de platino y oro, 19 nominaciones y cinco veces ganadora del premio Grammy. Celia apareció en más de 10 películas y grabó con los más altos dignatarios de la música. La "Guarachera de Cuba" construyó un puente al corazón de cinco generaciones, sus ritmos son eternos al igual que su legado. Celia, la diosa indiscutible de la música latina.

El 21 de octubre de un año indeterminado, el humilde barrio Santo Suárez de La Habana en Cuba vio nacer a la estrella que inmortalizaría su nombre en todos los rincones del universo, porque está claro que esa bella tierra adquirió su fama gracias al talento de Úrsula Hilaria Celia de la Caridad Cruz Alfonso de la Santisíma Trinidad, quien como un diamante recorrió el Planeta Tierra para hacer que los humanos bailaran y cantaran al son y el tumbao de su música.

Soñó con ser profesora de escuela, tener muchos hijos y ser una buena esposa. Sin embargo, el destino ya le tenía encomendado ser una de las grandes cantoras del mundo. En 1950, de la mano de La Sonora Matancera, inició una carrera de éxito que la llevaría a ser reconocida en el ámbito internacional como la "Reina de la Salsa" y la voz potente que era capaz de hacer vibrar a un conjunto de personas con tan solo decir: "¡Azúcar!". 

Aunque no vivió en Cuba, Cuba vivió en CELIA CRUZ



Fue la segunda hija de un fogonero de los ferrocarrilles, Simón Cruz, y de Catalina Alfonso Ramos. Creció al lado de sus tres hermanos Dolores, Gladys y Bárbaro, a quienes mimaba con sus canciones de cuna, desde ese momento evidenció un talento mágico y sorprendente, el cual quiso explorar, aunque don Simón quería que ella fuese una maestra. Sin embargo, el destino ya estaba trazado, Celia sería una de las más importantes cantantes del mundo, por ello abandonó sus estudios e ingresó al Conservatorio Nacional de Música, para años más tarde alcanzar la fama que la ha mantenido vigente en más de seis generaciones. 

Los años hacen a las leyendas, pero en el caso de Celia, la leyenda se hizo con base en rumba, en guaracha, risas y guaguacó. Después de participar en concursos radiales, ingresó como vocalista de La Sonora Matancera en 1950; diez años más tarde, el grupo abandonó a Cuba tras el  ascenso al poder de Fidel Alejandro Castro, y en 1962 Cruz se casó con el amor de su vida: Pedro Knight, uno de los trompetistas de la banda. Con su "cabecita de algodón", dedicó su vida entera al Yerbero Moderno, al usted abusó, a la vida es un carnaval; a todas esas canciones que brillaron con luz propia en cada parte del universo, porque desde China hasta Colombia, la voz de la Reina de la Salsa, retumbó en los corazones de los humanos.

"My english is not very good looking" (Mi inglés no es "muy guapo)

Durante 15 años, brilló la era dorada de Celia Cruz con La Sonora Matancera, y en 1966, la Guarachera adquirió la nacionalidad estadounidense, so pena de esto, nunca pudo aprender muy bien el inglés. En 1973, Celia entró al mundo de la salsa, se alió con el pianista y artista exclusivo del sello disquero Fania, Larry Harlow, y encabezó un concierto de música afrocubana en el Carnegie Hall de Nueva York. Desde entonces inició una vida cargada de éxito. 

"La rumba me está llamando, bombo dile que ya voy, que me espere un momentico así, mientras canto un guaguancó, dile que no es un desprecio, pues vive en mi corazón. Mi vida es tan solo eso: Rumba buena y guaguancó", eso era la existencia de Celia, hacer gozar y bailar a todo aquel que escuchaba su monumental voz.

De su Cuba soberana hasta del mundo que la alabó, recibió diferentes títulos, aunque, el que ella prefería era "La Guarachera de Cuba". Cantar para ella era como ser dueña del universo. Su encanto personal unido a los ritmos calientes de su tierra, encendieron una explosión de interés en el género de salsa por parte del público anglo y europeo. Y es que cuando Celia cantaba el mundo se movía y las barreras del idioma desaparecían. Su talento trascendió generaciones y estilos. Su universo musical dejó una fabulosa herencia para las futuras generaciones de artistas. Celia con su voz marcó uno de los capítulos más importantes para la música latina. 

Además de inmortalizar la salsa, dejó patentada su imagen cargada de pelucas, maquillaje, vestidos brillantes y conjuntos de zapatos. Cuando Celia Cruz pisaba un escenario la atmósfera cambiaba, la descarga eléctrica de su presencia y su indumentaria la hicieron única. Con clase y distinción, sentido del humor y gusto por la música, mantuvo intacta la pasión por la salsa. 

Si la música fue uno de los amores de Celia Cruz, otro de sus amores fue Pedro Knight, juntos supieron compartir los triunfos y la vida. Una larga carrera, un gran amor, y la admiración de su público, un público que distinguía en Celia Cruz que lo más importante era la esencia de su espíritu y esa impecable sencillez que la caracterizaba.

En 1990 viajó a Guantánamo (Cuba), para dar un concierto. Cuando salió de la presentación, luego de muchos años sin poder visitar su país natal, se llevó en una bolsa un puñado de tierra, la misma que pidió que fuera colocada en su ataúd cuando muriera. 

Esa negrita siempre tuvo su tumbao



Ni el cáncer le quitó la alegría y aún 10 años después de que falleciera una tarde en su casa en Nueva Jersey, cada vez que se menciona su nombre, llegan recuerdos de una Celia feliz, con esa sonrisa que aparece en casi todas sus fotografías. Ni un gramo de amargura se vio en la vida de la cubana, quizás por su eterna sobredosis de ¡AZÚCAR!

La vida siempre será un carnaval, la albahaca seguirá siendo para la gente flaca, y Celia Cruz será, eternamente, la reina indiscutible de la música.

Celia: El mundo entero te aclama por darle voz y alegría a tu sentir. Venezuela y Panamá, Colombia y Dominicana, toda mi tierra latina, tiene una deuda contigo, pues tú eres punto fijo, referencia sin igual para el que quiera llegar al alma de los latinos. ¡Viva Celia, viva Cuba! ¡Viva la rumba y el son! ¡Viva América Latina que llevas en tu corazón! ¡Viva Celia y cabecita de algodón! El mundo entero la quiere, pero más la quiero yo.

sábado, 6 de abril de 2013

¿Matrimonio o Unión Igualitaria?

Por: Jorge Uribe Piedrahita 
Comunicador Social /Organizacional
Periodista
Especialista en Mercadeo Gerencial
Docente Universitario




En las últimas semanas se ha encendido uno de los debates más guardados en el baúl del olvido: El matrimonio igualitario; a través del cual la comunidad LGBTIP puede casarse con sus parejas y recibir todos los derechos y las connotaciones que comprometen un matrimonio. Dicho proyecto, presentado por el senador Armando Benedetti, ha divido a la opinión pública, entre aquellos que aborrecen la unión entre dos hombres o dos mujeres, por considerarlo anticlerical y “antitodo”… y entre aquellos que defienden el reconocimiento de los derechos para esta comunidad que ha estado sumergida en la discriminación.

Lo cierto es que este proceso de aprobación en Colombia se endurece, debido a la marcada oposición, liderada por el santoral procurador Alejandro Ordóñez, que en vez de estar trabajando desde sus creencias religiosas, debería investigar el saqueo que cometen los corruptos que presiden las empresas del Estado, con salario que ascienden a 500 millones de pesos anuales. ¡Impresionante en un país con extrema pobreza! Pero ese es otro tema que trataremos más adelante. Lo cierto es que Ordóñez comanda la Procuraduría desde su corazón y no desde la razón, omitiendo que él representa a todos los colombianos, que sean o no gais, deben pagar impuestos y asumir sus deberes como ciudadanos.

El Congreso por su parte, está obligado a legislar la igualdad jurídica de las parejas del mismo sexo por mandato de la Corte Constitucional, que dio plazo hasta el 20 de junio de este año para llevarlo a cabo.

“La iglesia era la que creía que el sol le daba la vuelta a la Tierra, duraron 100 años en aceptarlo. Tardaron otro siglo en aceptar la teoría de la evolución de la especie humana, otros cien años para entender que la tierra es redonda. Los argumentos religiosos contra el matrimonio gay son los mismos cuando se oponían a garantizar los derechos civiles a los afrodescendientes. En Colombia hay senadores que viven en el siglo XVIII, como retardatarios y cavernícolas”, expresó Armando Benedetti, senador y promotor de la iniciativa.

Sin embargo, se debe exponer aquellos avances que ha tenido el tema en el país gracias al empuje de la Corte Constitucional: Desde 2003, tienen el derecho de visita conyugal en las cárceles; desde 2007 se reconoció la unión marital de hecho; desde 2008 se les entregó el acceso a la pensión de sobreviviente; y recientemente, se reconoció la equiparación total en materia de herencia y del derecho a la pensión de sobreviviente para parejas anteriores a 2008. Así mismo, la sentencia de julio de 2011, estableció el derecho de las parejas del mismo sexo a “conformar una familia”, en igualdad de condiciones a las parejas heterosexuales. La Corte dio entonces un plazo de dos años para legislar el reconocimiento jurídico de las uniones del mismo sexo con exactamente los mismos derechos; dicho plazo vence el 20 de junio de 2013. Si pasado ese tiempo no se ha legislado, las parejas del mismo sexo podrán acudir ante un notario para legalizar su unión.

Etimología del término “Matrimonio”


El meollo del asunto yace en el uso del término “Matrimonio”, que fue adoptado y acogido por las religiones para llamar así a la alianza entre un hombre y una mujer para formar un hogar después de un ritual en el que el sacerdote o el representante de la iglesia bendice a la pareja. Sin embargo, el origen etimológico de la palabra “Matrimonio” como denominación de la institución bajo ese nombre no es claro, se suele derivar de la expresión “matris munium”, proveniente de dos palabras del latín: La primera “matris”, que significa Madre y, la segunda: “munium”, que significa “gravamen o cuidado”, al unirlos encontraremos “el cuidado de la madre”, en tanto se consideraba que la madre era la que contribuía más a la formación y crianza de los hijos.

Por ende, para no herir susceptibilidades clericales, ni atentar contra el corazón frágil y temeroso de Ordóñez y los senadores ultraconservadores; ni mucho menos, ir contra la Madre Iglesia Católica Romana que acomoda la Biblia para sus propios intereses ¿Por qué no llamar mejor, jurídicamente, este enlace como UNIÓN IGUALITARIA? Tanto para los heterosexuales como para la comunidad LGBTIP. En la Constitución no se hablaría de MATRIMONIO, se le obsequiaría a la Iglesia para que sigan teniéndolo como un ritual y uno más de sus sacramentos; y política, social, cultural y jurídicamente, se hablaría de UNIÓN IGUALITARIA. ¿Fin del debate o no solo es el uso del término?

No entiendo por qué si los heterosexuales le huyen al matrimonio, y prefieren solo usar la unión libre como alianza nueva y eterna; la comunidad LGBTIP está tan ansiosa por contraer matrimonio. Sin embargo, lo claro es que en un país democrático, en el que se promueve la igualdad en todas sus formas, y en el que le entrega a dicha comunidad una serie de DEBERES para ser asumidos como ciudadanos, está en la obligación de equipar la entrega de los DERECHOS a todos sus connacionales y permitir que todos los 44 millones de habitantes, sin discriminación de sexo, creencia religiosa o política, raza, entre otros; se sientan representados por la Constitución y se sientan parte activa de la Nación. 

viernes, 5 de abril de 2013

No quisiera ser el heredero de Chávez

Por: Jorge Uribe Piedrahita 
Comunicador Social /Organizacional
Periodista
Especialista en Mercadeo Gerencial
Docente Universitario




Ante la “repentina y no anunciada muerte” de San Hugo Chávez, ocurrida, supuestamente, el 5 de marzo, inició un proceso de beatificación que dividió a la opinión pública entre los “lambones” del socialismo, que ahora pasa más al mesianismo, y los defensores de la democracia en América. Los primeros abogando por la santificación de un mártir, del primer Cristo latinoamericano, de aquel Jesús que llegó en cuerpo de simio a llamarse Hugo y a jugar al Robin Hood del Siglo XXI. Los demás simplemente quieren que regrese la calma a uno de los países más ricos de la región y a que se respete la constitución.

Luego de las honras fúnebres, que más parecía el entierro del hijo amado de un continente, se convocaron las elección para el 14 de abril, en las que se enfrentarán el candidato de la oposición Henrique Capriles y el cardenal in pectore, Nicolás I Maduro. Para algunos expertos, Nico tiene asegurado el trono por aquel sentimentalismo que produce la partida de un ser querido. Sin embargo, analizando profundamente la situación que vive hoy el país del petróleo latino, después de 14 años del gobierno de Chávez, el próximo presidente estará condenado al fracaso, por eso no quisiera ser el heredero de Chávez.

Lo bueno
En primer lugar, Chávez redujo, significativamente, la desigualdad y la pobreza en Venezuela. Según el informe “Estado de las Ciudades de América Latina y el Caribe”, emitido por el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos, ese país es el menos desigual en términos socio-económicos en el área continental. Igualmente, los esfuerzos del pajarito Chávez lograron una mayor integración regional entre Latinoamérica y el Caribe, desembocada en la CELAC y sus buenos resultados.

Lo malo
Los errores administrativos de Chávez, tarde o temprano, tendrán consecuencias inimaginables, por un lado la deuda externa de Venezuela ha aumentado sin consideración, con una tasa de crecimiento acelerada desde 2007; lo que llevó a una devaluación del bolívar del 32%, dada por la alta inflación que va en el 20%, so pena de estar en un tiempo de bonanza para el petróleo con el precio del barril encima o cerca a los 100 dólares.

Seguidamente, la producción petrolera ha disminuido, de aproximadamente 3,1 millones de barriles por día en 2001, a 2,3 millones en 2010. Eso es consecuencia de los cambios suscitados en PDVSA, la empresa que sostiene el hogar, pero sumamente sumergida en el mundo político, allí no administran verdaderos profesionales, sino que la dirección y las más importantes decisiones, son asumidas por los seres queridos de Chávez y aquellos “lambones” del socialismo sembrado por el fallecido mandatario, que según Maduro ya está frente a frente de Cristo y pronto formará una revolución bolivariana en el cielo. Que Dios se ayude a sí mismo.

El gran error es tener a la compañía que sostiene la casa como instrumento político: La oposición convoca cese de actividades para provocar la renuncia el simio. Y el oficialismo la declaró la empresa roja y quienes no estuvieran de acuerdo debían buscar el exilio. Sacar a tanto opositor para sustituirlos por camioneros y gente del vulgo, llevó a una caída de la productividad. Cabe anotar que no es que la gente no educada no pueda liderar, pero este tipo de compañías merecen a profesionales idóneos que sepan de maniobras financieras, comerciales, logísticas, entre otras.

Paralelamente a la escasez de alimentos, a las crisis energética y carcelaria y a contar con un pueblo que se está acostumbrando a que lo mantengan, se presenta una oleada de violencia en todo el territorio venezolano. Lo primero se presenta por las nacionalizaciones y el poco interés que tiene el mundo en invertir en un país liderado por aquellos que ponen por debajo de sus intereses y sus falsas ideologías, el bienestar del pueblo; y lo segundo, porque para nadie es un secreto que Chávez armó al pueblo para que sea éste, el encargado de apoyar la prolongación de su mandato en el tiempo. Venezuela se ha convertido en la jaula de narcotraficantes, guerrilleros y grupos al margen de la ley. Para dar un ejemplo básico, el Secretariado de las FARC tienen grandes zonas de refugio, bueno, tenían, porque ya Colombia los está sosteniendo en las paradisíacas playas cubanas.

En conclusión, el próximo presidente, ya sea Capriles, que no creo; o Maduro, que muy seguramente será por la Chavelización de las instituciones  encargadas de vigilar los comicios, recibirá un país que cree que lo bueno y los logros son del comandante Chávez, San Hugo, el pajarito que le quitó el puesto al Espíritu Santo, el Cristo registrado con los apellidos Chávez Frías… pero las dificultades y las reformas que se deben implementar después de decisiones improvisadas, serán culpa de Maduro o en su defecto, de Capriles; porque como dijeron en un medio: A Maduro le tocaron las vacas flacas, condenado por su propio mentor, al fracaso.